Las verdaderas estrellas de cine clásico

miércoles, 19 de abril de 2017

La opinión de Olivia de Havilland sobre "Feud"

Feud llegó a FX el pasado 5 de marzo de 2017 y consiguió encajar a la perfección entre los espectadores. La archiconocida rivalidad entre dos de las grandes estrellas del Hollywood dorado, Bette Davis y Joan Crawford, su participación como protagonistas en la película ¿Qué fue de Baby Jane? y su antipatía detrás de las cámaras conforman la columna vertebral de la primera tanda de episodios de la ficción de Ryan Murphy.

Catherine Zeta-Jones es Olivia de Havilland en 'Feud'

Además de los dos personajes principales, interpretados por Susan Sarandon y Jessica Lange, muchos más rostros conocidos del séptimo arte de la época aparecen en Feud: Bette and Joan. Olivia de Havilland, a la que da vida en la serie Catherine Zeta-Jones, es la única gran actriz que todavía está viva y que cuenta con una trama dentro de la ficción de FX.

The Hollywood Reporter se puso en contacto con ella para comentar algunos aspectos de Feud y, a través de un e-mail, la actriz -que cumplió 100 años el pasado mes de julio- confesó que no veía la serie ni tenía intención de hacerlo: "No viendo la serie, no puedo hacer un comentario válido sobre ella". Además, añadió que "me opongo a cualquier representación de personajes que ya no están vivos para juzgar la exactitud de cualquier incidente".

El quinto capítulo de Feud recreó la ceremonia de los Oscar de 1963 y la campaña que elaboró Crawford para conseguir que su compañera de reparto, Bette Davis, no recibiera la estatuilla a Mejor Actriz. Sobre este asunto, Olivia dejó muy claro que no quiere remover asuntos del pasado: "Lamento decir que no la recuerdo de ninguna manera y por lo tanto no puedo garantizar su exactitud".

domingo, 16 de abril de 2017

128º aniversario del nacimiento de Charlie Chaplin


El 16 de abril de 1889 nacía Charles Spencer Chaplin. De padres artistas, poco tardó este joven inglés -cuyo lugar exacto de nacimiento sigue siendo todo un misterio- en abrazar el mundo del espectáculo y, más concretamente, el del cine. Y en el séptimo arte marcó un antes y un después; se convirtió en icono.





Apenas cumplida la veintena llegó a Los Ángeles con la cabeza llena de ideas. Las mismas que, poco a poco y haciéndose hueco en la industria -fundación de United Artists mediante-, fue plasmando en sus películas entre los años 20 y los 50, periodo durante el que dejó su mayor legado. 

A los 88 años de edad, la luz de Charles Chaplin se apagó la Navidad de 1977 en su residencia de Vevey, Suiza. Pero para la eternidad quedaron cintas como La quimera del oro (1925), Luces de la ciudad (1931) y El gran dictador (1940) y, por supuesto, el mítico personaje de Charlot. Por eso como homenaje en el 128º aniversario de su nacimiento, repasamos 5 de sus clásicos fundamentales.

EL CHICO
Un retrato de la pobreza en los años 20 a través de la virtuosa y original mirada de Chaplin. Uno de sus mejores largometrajes; seguramente el más triste. El vagabundo (Chaplin) se encuentra a un bebé desamparado (Jackie Coogan) y lo cuida entre pillerías hasta que lo reclaman para ingresar en un orfanato. Divertida y conmovedora.


EL GRAN DICTADOR
La película más exitosa de Chaplin como director. Un barbero judío y un tirano anti-judíos guardan, curiosamente, un asombroso parecido. A partir de ahí se desencadenan una serie de casualidades que se acaban convirtiendo en este aplaudido alegato contra el fascismo. Para rematarlo, un discurso para la historia.

LA QUIMERA DEL ORO
Una de sus películas más hilarantes, con fragmentos históricos de humor físico y que da buena muestra del manejo que Chaplin tenía de la escena. Interpreta a un buscador de oro que llega a Alaska a comienzos de siglo, pero una tormenta de nieve lo lleva a refugiarse en la cabaña de un bandido. Charles Chaplin por antonomasia.

TIEMPOS MODERNOS
Brillante sátira política y social sobre la industria y La Gran Depresión, no por ello menos divertida que el resto de sus largometrajes. Su famoso The Tramp (Vagabundo) es, en esta ocasión, un humilde trabajador que un día pierde la razón y es despedido. Desde la cárcel, y más tarde fuera de prisión de nuevo, sigue con su lucha por sobrevivir.

LUCES DE LA CIUDAD
El Chaplin más romántico y emotivo. Su Charlot se enamora de una chica ciega a la que no cuenta que está en la vil ruina. Así, para esconder su verdadera identidad y, sobre todo, ayudar a la joven a recuperar la vista, el protagonista pasa una y mil penurias con tal de conseguir el dinero. Hermosa, divertida y con un hondo poso de melancolía.

Fuente: Europa Press